Historias de hostel

Vamos a partir por el principio. He tenido muuuchos trabajos, algunos más serios que otros. Mi primer trabajo propiamente tal fue en un conocido hostel de argentina…ustedes no se imaginan las cosas que pasan cuando se mezclan una recepcionista virgen con una extraña obsesión  por los machos extranjeros + hostel (lease; fuente constante de alimento )+ camas disponibles para todos!!…………..

Yo era la recepcionista hot! (lo hot no es de mina es por lo caliente) creo que mi época de virgen fue irónicamente mi época de prostitución más intensa ajajaja.

Tenía tiernos 18 años y aún nada había sido introducido a mi cuerpo, ni si quiera un dedito!  Llevaba ya unos meses trabajando y había tenido solo “comidas” ocasionales con uno que otro tipo…. hasta que un dia mi samantha (sex and the city) interna despertó. Llegó un festín de hombres, un equipo de rugby argentino, había para regodearse. Tooooodas las mujeres del hostel estaban en celo esa noche, los chicos se quedaban solamente por dos días, obviamente yo tenía acceso a toda la info, desde que literas iban a ocupar, hasta su itinerario.

Cuando los vi entrando, musculosos todos, me bajé disimuladamente la polera (truco de puta barata 😉 y los registré mientras ovulaba.

Anocheció y la fauna hostelera que siempre fue nocturna comenzó a despertar yo había estado trabajandome al capitán del equipo, un rubio de ojos azules que tenía una pinta de hijo de puta increíble, justo como a mi me gustan.

Salimos todos juntos a danzarrrrr, el grupo consistía en los rugbistas maravillosos, 3 gringas calientes (a una de ellas la habían pateado hace una semana así que andaba despechada) y la recepcionista virgen, o sea yo.

Total que entre fernet y fernet nos dimos los primeros besos y el me dijo como buen argentino romantico “Estás para partirte” :´). Estabamos agarrando en el baño, mis piernas rodeaban su cintura. Yo no me había percatado que mis jeans nuevos estaban marcando territorio, al otro día la señora del aseo llegó quejandose que había una mancha azul en la pared del baño que no salia con nada. Me quería morir. Menos mal que no habían camaras!

yo era muy calienta sopa, de hecho ni quería acostarme con él pero me encantaba provocar, me empoderaba, además daba buenos besos el chico este.

En eso lo veo que se empezó a bajar el cierre, yo entré en panico! nunca había visto un pico en mi vida! solo en las peliculas! a esas alturas ya tenia una cascada entre las piernas jajaja…le dije que parara, él un caballero me dice: “que hacés? Pará! entiendo que quizas no seas de las que se dá en una noche pero al menos una pajita por caridad?”Me conmovió pero no cedí.

Se fue y de repente lo veo saltar la división de la pieza y se pasa para otra litera, donde estaba su amigo con la gringa despechada. Hicieron un trio. Aparentemente ella era un alma mucho más bondadosa y CARITATIVA que yo.

Salí a fuera a fumar, y veo a una de las gringa corriendo el patio sin ropa! Me miró asustada, obvio la figura de recepcionista infunde respeto aajajaaj

me dijo “Me estaban pintando”  atrás de unos arbustos estaba el “pintor” desnudo también. Parece que la chiquilla no vio el titanic! sólo Rose estaba en bolas!

2 pensamientos en “Historias de hostel

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